jueves, 29 de mayo de 2014

Comprar (y vender) exámenes de matemática resueltos


No es novedad que se compran y se venden exámenes de matemática y de otras materias. En Internet hay sitios y sitios que se dedican a eso. Hace suficiente tiempo que me relaciono con el sistema educativo como para haber escuchado historias de estudiantes que compran ejercicios y exámenes también resueltos. Hay excelentes libros que contienen exclusivamente ejercicios resueltos. Son buen material para aprender.
También me contaron que hay personas que ganan dinero enseñando a estudiantes a resolver pruebas que, previamente, “consiguieron” de la escuela en la que tendrán que rendir.
Es sabido también, para la mayoría de los lectores de este blog, que vengo trabajando para el sistema educativo desde hace demasiados años y en casi todos los niveles. Quiero decir que he visto mucho.
Así y todo, ayer me pasó algo que me impresionó. A lo mejor por vivirlo en primera persona. Una adolescente que tiene que dar su examen anual mañana en su escuela secundaria me pidió que le resolviera el examen que tiene que dar mañana. Y pagarme por eso.
Me impresionó que tuviera anticipadamente las preguntas del examen. También que, según ella, se las haya dado su propia profesora. ¡Sí!, la profesora que le va a tomar el examen. Me estremeció la naturalidad con la que me abordó.  Cuando le contesté que yo no hacía ese tipo de trabajos, me sobrecogió su extrañeza; parecía no entender por qué. El razonamiento de ella era algo así: si vos sos profesora de matemática entonces sabés resolver el examen; resolverlo es un trabajo y yo estoy dispuesta a pagar un trabajo que vas a hacer vos. Como me preguntó por qué no hacía ese trabajo le contesté que yo enseño matemática. Ella se extrañó… creía que era lo mismo.
Me quedé pensando. En esa chica y en tantos otros, que deben ser muchos a juzgar por la naturalidad con que se dio la situación.
También me quedé pensando en la profe, en cómo procesará su trabajo, cuánta fe pueda tener en enseñar.
Y otra cosa más. No concibo la evaluación sin indagar a fondo el trabajo de cada estudiante. La propuesta que da el maestro es una para todos los que rinden examen, mientras que las respuestas son todas diferentes y requieren que el docente haga un trabajo especializado con cada uno para evaluar. Creo que hay que estar seguro de lo que sabe y lo que no sabe cada estudiante. veriguar eso no se logra solo con ver el resultado al que llegó.
El trabajo de evaluar lo que una persona aprendió lo concibo como un hecho humano profundo, basado en una comunicación significativa y una conexión profunda entre dos personas.
Entonces, la profe de la que hablo en este artículo, ¿tendrá a sus estudiantes tan acostumbrados a tomar examen ”así nomás” que tanto da llevar una prueba hecha por otra persona? ¿Profesores y estudiantes creen que mientras aparezca una hoja con el ejercicio resuelto ya aprobaron?

Por lo visto, me queda bastante por aprender.
Federico dice:
Hola Isabel,
había escuchado historias como las que me contás pero siempre creí que eran “historias urbanas”. Todavía me cuesta creer que esto pasa. Quiero pensar que las otras veces y también ésta que contás, los alumnos se confundieron porque el docente les dio un “examen tipo” para que los alumnos tengan una idea de cómo era el examen. Y ellos creyeron que ese era EL examen.
Si no fuera así, si los docentes entregaran el examen un día antes, sería una situación demasiado irracional. A quien creen que están enganchando y sobre todo que pérdida de tiempo, para el docente y el alumno.
PROF, G. SAMARTIN dice:
Adhiero totalmente. Hay mucho que hablar sobre qué significa evaluar y mucho, mucho pero mucho más de VALORES
Isabel Ortega dice:
Gracias Federico, gracias Graciela… Me siento muy honrada con la presencia de ustedes en mi blog.
Irene Zapico dice:
Hola Isa
Este artículo tuyo da para comentar varios temas…
Creo que el más “fuerte” es el de la corrupción de una profe que facilita el examen antes de tomarlo y una alumna que pretende pagar para que se lo resuelvan, con toda naturalidad.
Obviamente no son personajes de nuestro mundo.
Recordé que una vez un alumno ofreció pagarme para aprobar un examen… lo saqué volando y nunca más lo vi. Esto sucedió una vez en 41 años de dar clases.
Quizás pertenecen a nuestro mundo, porque nos hemos encontrado con ellos, pero quiero pensar que son muy pocos y se chocan con la barrera de quienes pensamos y actuamos de otro modo.
Cariños
Alejandro dice:
Hola Isa, creo que el nombre de esto es corrupción. Estoy muy asombrado con lo que le pasó.No entiendo a aquel que tiene que dar un examen y no se prepara para eso. Lo lamento por esta chica y las generaciones que vendrán y que estudiarán en un sistema perverso y de total falta de compromiso.
Saludos.
Aníbal Kaech dice:
Hola Isa: me he cruzado varias veces con situaciones diferentes, pero en el fondo iguales, a la que vos relatás. Muchos alumnos míos, en el profesorado de matemática, dan clases particulares a chicos del nivel secundario y me cuentan historias. Una repetida hasta el cansancio es la de un chico que pide clase particular un día antes del examen y trae una hojita con 2 o 3 ejercicios. Cuando les tratan de explicar o ampliarlos, les dicen que no hace falta, que la profesora tomará algo muy parecido a lo que les dió. Me parece una manera algo encubierta de la historia que vos contás.
La forma en la que vos te referís al hecho, me ayuda a ubicarme mejor y saber que decirles la próxima vez que me cuenten algo parecido.
Un beso

1 comentario:

  1. Creo que la base todo empeiza en como esta el sistema educativo hoy... IMPORTA LA CANTIDAD Y NO LA CALIDAD...te siguen con el tema de cuantos aprobados hay en tu materia...y si no son los resultados que se esperan..entonces está en la mira el docente... (ojo los hay y los hay)..no importa si el chico no estudia..seguro que uno mismo el que esta ejerciendo mal su profesion ...

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