lunes, 2 de diciembre de 2013

Cómo enseñar a razonar en matemática



A razonar se enseña razonando. Así de simple. Es por esto que la clase de matemática debe ser un lugar y un tiempo donde las razones tienen que ser el centro del trabajo. Esto parece evidente. Sin embargo, no siempre es así la experiencia de los estudiantes. Aunque son muchas las causas de esta realidad, solo me detendré brevemente aquí en dos consideraciones.
Muchos estudiantes descreen de su capacidad para entender matemática y por eso renuncian antes de empezar, se mantienen al margen del trabajo de razonamiento en clase, esperan a que sus compañeros hagan el trabajo y luego miran lo que los otros han hecho. Tienen la idea de que aprender matemática para aprobar consiste en memorizar resultados y soluciones que elaboraron otros, los profesores o los compañeros que “son buenos para matemática”.
La otra cuestión es que los maestros de matemática, muchas veces, no han aprendido en su propia formación todas las razones que respaldan las cuestiones matemáticas que enseñan en sus clases. Con el paso del tiempo ellos ya saben resolver muchas cosas aún sin saber qué razones fundamentan sus procedimientos. Han naturalizado cosas como la cuenta de dividir, el sistema de numeración, los teoremas sobre cuadriláteros y tantas cosas que saben “que funcionan” aún cuando ya ni se pregunten por qué.
Ambas consideraciones se complementan maliciosamente porque un estudiante que no cree que pueda entender, no pregunta por qué; un maestro que no es requerido para entender no se cuestiona razones que no conoce. Y así tenemos clases donde no aparecen las razones, los estudiantes tienen poco que razonar y los maestros tienen poco para escuchar.

¿Qué opinás vos de todo esto? ¿Qué te parece que podemos hacer para enseñar a razonar la matemática?





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